Materiales regenerativos: otra arista de la sostenibilidad

La preocupación por el ciclo de vida e impactos de los insumos de construcción asi como incorporación de residuos en nuevos productos marcan el devenir de la infraestructura en el país.

El proceso constructivo de una edificación implica una inevitable generación de impactos ambientales que empiezan desde la extracción de las materias primas usadas en la elaboración de insumos, continúan durante el uso y operación de inmueble y por si fuera poco, permanecen hasta el final de su vida y posterior deconstrucción.

Propender hacia la minimización de estas consecuencias negativas para el medio ambiente, así como la calidad de vida de las personas en contacto con la edificación, es hoy el gran propósito de los proyectos inmobiliarios que se conciben bajo el concepto de la sostenibilidad integral, los cuales no solo pretenden demostrar ahorros en agua y energía, si no que sus equipos de diseño se concentran en generar condiciones de salud y bienestar, por ejemplo, desde la utilización de materiales más responsables.

Cristina Gamboa, directora ejecutiva del consejo colombiano de construcción sostenible ( CCCS ) señala que “ es importante entender que los materiales sostenibles o con criterios de sostenibilidad son aquellos cuyos procesos de producción cuentan con protocolos claros y transparentes, los cuales facilitan el conocimiento sobre los impactos ambientales asociados con su ciclo de vida, desde la extracción, uso y disposición final ”.

La era de la economía circular

Para Pascal Eveillard, vicepresidente de Desarrollo Sostenible del Grupo Saint-Gobain, multinacional fabricante de materiales de alto rendimiento, el papel de la industria de materiales de construcción es ofrecer soluciones eficientes y fáciles de instalar que ayudarán a construir edificios más confortables y saludables a la vez que saludables a la vez que reducen su huella ecológica y de carbono.

El experto es enfático al afirmar que estas soluciones tendrán que incluir un alto contenido de reciclado o reciclado o renovable, tener una vida útil prolongada, ser reutilizables o reciclables, así como estar libres de sustancias peligrosas. De manera que en un futuro no muy lejano será común el surgimiento de empresas especializadas en auditorías previas a la deconstrucción de edificaciones y la consolidación de mercados de materias primas secundarias o el arrendamiento de productos de construcción. Además la economía circular se está convirtiendo en la base fundamental para el desarrollo de nuevos negocios que permitan consolidar avances científicos en materia ambiental, además de incrementar la productividad de las industrias y fomentar la creación de empleos alineados a esta corriente.

El compromiso de las constructoras

Muchas firmas de ingeniería y construcción del país se están inclinando por la utilización de materiales locales con miras a evitar la generación de altos consumos de energía en su producción y transporte.

“ Los insumos que más utilizamos son los agregados pétreos tales como arenas, gravas y recebos que los encontramos en zonas locales. También, encontramos los ladrillos estructurales a base de arcillas y usamos acero de refuerzo que en su fabricación utiliza un cierto porcentaje de contenido reciclado ”, afirma Arturo Barraza, Ingeniero de la constructora Habitat de los Andes.

Adicionalmente muchas constructoras están adoptando la reutilización de los materiales propios de la carpintería metálica como la perfilería en aluminio usada en ventanería, vidrios, barandas y puertas.

Ejemplos para aplaudir

En el 2015, el edificio de oficinas de alpina ubicado en Sopo, Cundinamarca, fue noticia ya que recibió la certificación LEED en grado oro. Además de sus ahorros y eficiencias de recursos, un 94 por ciento de los residuos sólidos generados durante la obra, exceptuando el material de excavación, fue entregado para su disposición a empresas recicladoras locales, con lo cual se contribuyó a prolongar su vida útil.

Así mismo, Atrio ( Ubicado en la avenida Caracas , entre la calle 26 y la calle 28 ) es un proyecto recientemente inaugurado que desde sus inicios fue pensado como una obra sostenible. su fachada es un sistema flotante de 40 mil metros cuadrados conformada por una estructura conformada por 5.821 paneles de vidrio de 35 mil metros de espesor, los cuales garantizan el control térmico y la protección contra polución y la radiación solar, haciendo uso inteligente de la energía y evitando los cambios bruscos de temperatura.

“ A esta estructura la complementa una fachada microperforada de acero inoxidable en los laterales de las torres, que permite la circulación el aire en su interior. Al desarrollar el proyecto bajo estándares internacionales como la certificación LEED, se logra indicadores de eficiencia energética que no solo se traducen en menor impacto ambiental, sino que maximizan los recursos en la operación ”, señala Rodrigo Rubio, gerente de operaciones ARPRO.

Y es que resulta imperativo que la industria de la construcción deba continuar en la búsqueda de maximizar el potencial de las soluciones de sostenibilidad que se puedan plantear en cada uno de sus proyectos. Y es que la corriente del diseñado integrado y la interacción entre habitat, personas e infraestructura está tomando fuerza como un proceso que resulta en una mayor eficiencia, menores costos y desperdicios e incluso un tiempo de comercialización más rápido del inmueble.

Bill Reed, director de Regenesis Group, señala que el proceso integrativo de diseño, los profesionales generan sinergias entre los distintos sistemas y componentes para alcanzar altos niveles de desempeño. condiciones de confort y beneficios ambientales y económicos.


Vidrios: insumo regulador de temperatura

Promover el uso de productos responsables con el ambiente y que contribuyan con el ahorro de energía eléctrica es el gran objetivo de muchos de los insumos de hoy. Este fin llevó a tecnoglass a implementar la primera planta para la producción de vidrio de baja emisividad en colombia y la segunda en latinoamérica, después de una ubicada en brasil.

Actualmente, tecnoglass ofrece vidrio “ low-e ” o de baja emisividad, el cual tiene la capacidad de maximizar el paso de luz visible rechazando los rayos de luz ultravioleta e infrarrojos del sol, responsables del cambio de temperaturas en las edificaciones; con lo cual se logran sustanciales reducciones en el consumo energético de refrigeración, calefacción e iluminación artificial.

Cabe destacar que esta compañía tiene instalados 15.237 paneles solares en su planta con los cuales se inyecta toda la energía generada para el autoconsumo de su red de empresas.

 

Fuente: Periodico El Tiempo.